A finales de 2024, en Stop Plástico realizamos un artículo sobre una prepublicación del Dr. Matthew Campen, autor principal y profesor de ciencias farmacéuticas de la Universidad de Nuevo México en Albuquerque, donde se alertaba sobre el importante aumento de microplásticos detectados en el cerebro de personas fallecidas en 2024.
Recientemente y tras la publicación del estudio definitivo, bioacumulación de microplásticos en cerebros humanos fallecidos, personal científico español lo analiza detalladamente y cuestiona parte de los resultados aportados.
La exposición humana a los micro y nanoplásticos
Cada día más estudios ponen en evidencia la exposición humana a nuevos contaminantes, entre los que destacan los micro y nanoplásticos (MNPs).
El estudio sobre el microplásticos detectados en el cerebro parecía querer asociar diagnósticos de demencia con mayores cantidades de MNPs en los cerebros de los individuos analizados. Sin embargo, falta un largo camino para que la ciencia pueda determinar el impacto real a estas exposiciones.

Concentraciones de microplásticos en muestras humanas de hígado, riñón y cerebro de fallecidos. Fuente: www.nature.com
Además el estudio indicaba que los niveles de estos materiales aumentan con el paso del tiempo y que las cantidades encontradas en 2024 doblaban a las localizadas en 2016.
Los MNPs no viajan solos
Acompañan en la composición de MPs y NPS compuestos químicos añadidos, tales como como bisfenoles, ftalatos, retardantes de llama, metales pesados y sustancias perfluoradas y polifluoradas (PFAS). Algunas de estas sustancias de demostrada eficiencia atravesando la membrana hematoencefálica.
Aunque en el caso del estudio que nos ocupa los autores no midieron perfluorados en las muestras del cerebro.
Microplásticos detectados en el cerebro, la ciencia española toma la palabra
El Investigador del departamento de Química Analítica, Química Física e Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá, Carlos Edo y siempre desde el principio de precaución, pone en duda la metodología aplicada.
La técnica de pirólisis acoplada a cromatografía de gases usada en la investigación del Dr. Matthew Campen puede generar falsos positivos, causados por la presencia de los propios tejidos grasos si no se hacen controles adecuados en el proceso analítico, arrojando resultados similares entre plásticos y otras moléculas orgánicas relacionadas con el tejido humano.
Aditivos químicos tóxicos
Ethel Eljarrat, Directora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), pone de manifiesto que no se debería evaluar solamente la presencia de MNPs y que en los estudios toxicológicos se debería tener en cuenta otros factores como los tamaños, formas y su contenido en aditivos químicos tóxicos.
Cuestionando las cantidades reportadas
El Catedrático de Ingeniería Química del departamento de Química Analítica, Química Física e Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá, Roberto Rosal va más allá en sus explicaciones.
Roberto Rosal, cuestiona las cantidades reportadas en el estudio. Señala qué, además de la metodología inadecuada para la realización de la investigación, las tomas de las muestras no están lo suficientemente detalladas ni contaron con las medidas de control suficientes. Motivo por el cual el artículo debería haber sido rechazado.
“Es un artículo muy controvertido ya desde que se publicó como pre-print hace bastantes meses y como ha sido objeto de abundante discusión científica y lo he leído con cuidado, tengo una opinión fundada al respecto.” comenta el Catedrático Roberto Rosal.
Microplásticos detectados en el cerebro y la demencia
La parte del estudio que quería asociar diagnósticos de demencia con una mayor concentración de MNPs en el cerebro no parece clara.
“Esto es un error de interpretación facilitado por la confusa redacción del artículo. Todos los casos de demencia corresponden a muestras de 2024 donde se encontraron sistemáticamente más plásticos. Dado que es muy improbable que entre 2016 y 2024 se hubiese producido un cambio tan radical en la exposición al plástico y en sus efectos, la explicación más probable es una contaminación de las muestras más modernas. La contaminación por no haber aplicado las medidas de control suficientes puede explicar también por qué hay más plástico en el cerebro que en el hígado cuando debería de ser al revés.”
Una publicación alarmista
El Catedrático Roberto Rosal trata de advertirnos sobre los artículos demasiado sensacionalistas, tacha la publicación de alarmista y basada en datos erróneos y sesgados. Y que con los datos que tenemos en la actualidad no puede relacionarse al plástico con algunas de las patologías que sufrimos los humanos.
“El artículo tiene deficiencias importantes y nunca debió de publicarse. Sigue la línea de varios artículos muy llamativos que informan de la presencia de plástico en sangre, leche materna, placenta y otros, algo que en mi opinión está lejos de estar demostrado.”
El tema del plástico es serio (sobre todo por el tema de los aditivos, de lo que no habla casi nadie).
“Algunos medios prefieren el relato de ‘vamos a morir todos por el plástico’, lo que me parece muy peligroso, ya que retorcer resultados científicos para generar noticias sensacionalistas sólo va a conducir a que se genere un negacionismo y termine por difuminarse el problema de la contaminación por plástico, que es serio de por sí sin necesidad de inventarse datos terroríficos.
El mensaje es claro, pero hay que cuidar que algo fuera de sitio pueda inducir a error. El tema del plástico es serio (sobre todo por el tema de los aditivos, de lo que no habla casi nadie) y se está trivializando con historias de terror como esta.” concluye Roberto Rosal.